Negros, mulatos y zambos en la independencia de Venezuela

“En todo el territorio venezolano, al iniciarse la lucha por la independencia nacional la mano esclava estaba representada por 87.000 negros, 24 mil negros cimarrones y por los indios de captura sometidos a un régimen legal de esclavitud atenuada; los negros libres manumisos e indígenas tributarios ascendían a 134.396”.
William Ojeda García
Esas historias arrimadas a intereses particulares esconden verdades que han sido sesgadas y manipuladas, seguramente por influencias de “mecías divinos” que todo lo componían a nombre de un todopoderoso apoyados por las bayonetas de la corona imperial, acerca de la presencia en nuestro país y particularmente en Yaracuy de la población esclava en gestas heroicas.
Poco se ha dicho de la participación de los afrodescendientes, sus héroes y heroínas, en los intentos libertarios, emancipadores de la independencia de Venezuela. Con el alzamiento del Negro Miguel en Buría, Nirgua apenas se asoma como un grito por la libertad de los pueblos oprimidos que pudo abrir conciencia y marcar significativamente acontecimientos posteriores que nos llevaron a la Venezuela independiente.

Marcial Ramos Guedez, historiador

Marcial Ramos Guedez, historiador

En atención escuchamos a José Marcial Ramos Guédez, afrodescendiente con un doctorado en historia y de los más connotados especialistas en la materia que existen en el país, quien fuera nuestro profesor del Diplomado de Formación de Cronistas del Siglo XXI “Gilberto Antolinez” promovido por la UNEY y la Casa Nacional de las Letras “Andrés Bello”, resaltando la importante participación de los negros, mulatos y zambos en la guerra de independencia de Venezuela, cuya lucha desencadenó numerosos enfrentamientos armados que se prolongaron entre 1810 y 1823 convirtiendo al país en un sangriento campo de batalla.
Enfrentamientos que tuvieron un carácter de guerra civil y social donde, según Ramos Guédez, adquirió importancia el problema de los afrosdecendientes sometidos a la más cruel esclavitud, quienes se incorporaron a las batallas tanto del lado de los realistas como del lado de los patriotas.

La mano esclava de Venezuela, un oprobio para latinoamerica

La mano esclava de Venezuela, un oprobio para latinoamerica

Los sectores de la clase social dominante esclavistas, de la monarquía e independentistas, se opusieron férreamente a la abolición de la esclavitud, sin embargo Simón Bolívar en 1816 emitió dos decretos, mediante los cuales abolía la esclavitud y en el Congreso de Angostura en 1819 y en el Congreso de Cúcuta en 1821 solicitó la liberación de los esclavizados quienes recibían trato inhumano y atropellos de toda calaña.
Era tanto la vorágine de los explotadores que no le pararon mucho a estas decisiones, continuaron con la trata humana con tal de llenar sus botijas manchadas con sangre y sufrimiento de otros. Algunos de los que formaron la Junta Patriótica en los sucesos del 19 de abril de 1810, eran “dueños” de vidas humanas, “propietarios” de esclavos, igual que otros firmantes del acta de independencia quienes por intereses personales, fundamentalmente económicos, no se les aguó el ojo para oponerse a la abolición de la esclavitud porque también eran “dueños” de hombres y mujeres esclavos, todo ello amparado por monjes cómplices de las atrocidades inhumanas que se cometían contra esta población de sangre africana.
O tal vez tenían miedo de que entraran nuevos esclavos para ensanchar sus arcas, por aquello de que Haití había proclamado su independencia convirtiéndose en la primera república negra libre del mundo y esos afrodescendientes revolucionarios pudieran venir a Venezuela a “infestarles” su territorio y les echaran a perder el sucio negocio de la trata humana y seguir robándose las riquezas de estos pueblos que iban a los bolsillos de reyes.
En una interesante obra del profesor Ramos Guédez, aunada a su exposición catedrática, señaló a sus alumnos que estos intentos enfrentaba los intereses de los “propietarios” de seres humanos y ante ello los africanos y descendientes sometidos a la despiadada humillación y explotación esclavista, tomaron la decisión en varias ocasiones de huir y convertirse en cimarrones; otros se incorporaron a la vida militar enrolándose en los ejércitos como soldados u oficiales, particularmente en las filas militares de los patriotas donde anhelaban conseguir su derecho a la libertad. Muchos afrodescendientes liberados en los campos de batalla luego de finalizada la guerra de independencia, fueron reclamados por sus antiguos amos y se ha comprobado que en varias ocasiones el Estado venezolano canceló indemnizaciones, como también estos afrodescendientes tuvieron que esperar que el Presidente José Gregorio Monagas emitiera el decreto de ley de abolición de la esclavitud en nuestro país.

Advierte el Profesor José Marcial Ramos Guédez, que aún después de la declaratoria de la independencia de Venezuela el 5 de julio de 1811, para 1816 el país arrastraba el problema de la esclavitud y según el historiador Federico Brito Figueroa, “en todo el territorio venezolano, al iniciarse la lucha por la independencia nacional la mano esclava estaba representada por 87.000 negros, 24 mil negros cimarrones y por los indios de captura sometidos a un régimen legal de esclavitud atenuada; los negros libres manumisos e indígenas tributarios ascendían a 134.396. A la luz de estas cifras es posible afirmar que la mano de obra esclava, en víspera de la emancipación, equivalía al 18 por ciento y la mano de obra en condiciones una modalidad de la servidumbre, el 21 por ciento de la población total”. En Yaracuy habían esclavos donde sus amos tenían grandes extensiones que la tal Compañía Guipuzcoana se robó y saqueó a nombre de Felipe V.
La situación esclavista había sufrido algunos cambios debido al impacto de la guerra contra la corona española y los virajes legislativos que ocurrieron, tal como se aprecia al tomarse en consideración los sucesos del 19 de abril de 1810, donde se prohibió la trata de negros sin plantearse la abolición de la esclavitud.
Al nacer la República tampoco se abolió el sistema esclavista, tan solo prohibió la importación de esclavos que en la práctica no existía desde finales del siglo XVIII. El mercado de esclavos continuó amparado por normas legales y sin otra justificación que las necesidades de producción a costa de la explotación humana.
Anota el catedrático que la guerra de independencia trajo consigo pugnas económicas y sociales que sembró crisis en el país, lo cual repercutió fuertemente en el sistema de esclavitud que de hecho sufrió ciertas modificaciones durante el proceso de la lucha armada influyendo en el estatus jurídico de los esclavos.
En el periodo 1819-1823, se fortalecen en el país los esfuerzos por la emancipación nacional, al lograr las fuerzas militares patriotas derrotar a las fuerzas del imperio español en dos importantes escenarios de carácter bélico: la batalla de Carabobo el 21 de junio de 1821 y la batalla del Lago de Maracaibo el 24 de julio de 1823. No obstante la población sometida a la esclavitud no logró ser favorecida por una Ley abolicionista, sin negar las propuestas que en tal sentido hiciera el Libertador Simón Bolívar.
También señala Ramos Guédez que en la llamada primera República, 1811-1812, el Generalísimo Francisco de Mirando fue nombrado Jefe Máximo de Venezuela (dictador) “y cuando vio amenazada la estabilidad del gobierno que el presidía, por los múltiples ataques que las fuerzas realistas desencadenaron contra los patriotas, se ve obligado a fortalecer al ejército emancipador, y en tal sentido: “La Cámara de Representares del Estado Soberano de Caracas, dio luz verde a un decreto de fecha 21 de junio de 1812, en el cual se solicitó: ”… se procede a la conscripción de mil esclavos que comprara el Estado, pagándolos cuando fuese posible y que estos mil esclavos se destinen inmediatamente al ejército ofreciéndoles en tiempo oportuno que al cabo de cuatro años se les dará la libertad o antes si se distinguen en la campaña a satisfacción de sus jefes”. El decreto no se pudo ejecutar debido a la delicada situación que afectada a la República, lo que trajo conflictos ante la rebelión de los esclavos en los valles de Barlovento y en el litoral central; revelación que fue auspiciada por hacendados y sacerdotes partidarios de la monarquía, cediéndose la fortaleza de Puerto Cabello que estaba al mando de Bolívar esto se suma las consecuencias que dejó el terremoto que destruyó a San Felipe El Fuerte y afectó otras poblaciones del país Hay que señalar que muchos de los esclavos fueron llevados a las haciendas y centros de producción y otros se incorporaron al ejército patriota, principalmente bajo el mando de José Antonio Páez para las batallas en los llanos de Apure, Guárico y Barinas

El dolor siempre estuvo presente en los hijos del África

El dolor siempre estuvo presente en los hijos del África

La historia impuesta en pocas ocasiones menciona a los héroes y heroínas a los que muchos de estos historiadores llaman “la gente de color”, quienes participaron en la lucha armada, entregaron sus vidas como soldados u oficiales en tantas batallas por consolidar nuestra independencia y allí aparece José Joaquín Veroes, nacido en San Felipe en 1789, descendiente de negros africanos quien participó en las campañas bélicas de la Primera y Segunda República de Venezuela y durante cinco años fue prisionero de los realistas en el Castillo San Felipe de Puerto Cabello y Cartagena de Indias. Luchó contra los realistas en Cartagena y Santa Marta y en 1824 estuvo en Perú y formó parte de los oficiales que tomó el Puerto de El Callao. Fue declarado Ilustre Prócer de la Independencia y sus restos descansan en el Patean Nacional desde 1942. Pero hay muchos próceres negros, mulatos y zambos nacidos en Venezuela que tienen que ver con el nacimiento y continuidad de la República, generalmente omitidos en nuestros anales patrios
*Cronista. williansyaracuy@hotmail.com

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PABLO MENDOZA REYES Y SU PASION POR YARACUY

WILLIAM OJEDA GARCÍA

Cada mañana cuando apenas el sol ofrecía destellos de luz, a paso lento de huella firme se veía pasar por el barrio El Panteón, derechito abrir el portón de la vieja casa convertida en nido del Centro de Historia del Estado Yaracuy que ayudo a fundar y dirigir con pasión yaracuyanista. Se trataba de una figura robusta del lugar, la gente lo saludaba con alto respeto. Y Siempre habrá un recuerdo para él en gratitud por lo tanto que dio a su pueblo.
Sentimos viva la tibia presencia de un hombre enorme, con cabellos en hilos de plata, voz tronante y carácter respetable. Aquella humanidad guardaba un corazón que lo abrió a su tierra. Don Pablo, como así lo llamábamos, no se caía a coba a la hora de defender al Yaracuy. Era incisivo en su claridad, certero en sus apreciaciones, en palabras honestas. En Cocorotico, la tierra de la poetiza Leonor Bernabo y del etnohistoriador Gilberto Antolinez, hace algún tiempo me acerque junto al amigo Liborio Silva y su esposa a una escuela con más de 50 años formando reservas morales y lleva el nombre de don Pablo. La escuela honra su nombre por los frutos que brillan en ejemplos.
Los alumnos y sus educadores sabían de don Pablo un hombre sencillo del pueblo quienes reconocen en él su obra donde trascienden hechos que marcan al Yaracuy. Y precisamente en el Centro de Historia, gentilmente su directora Adriana Cardozo nos permitió compartir perfiles sobre la vida de don Pablo Mendoza Reyes, quien vio luz en Cocorote, el 30 de junio de 1896, hijo de Miguel Antonio Mendoza Miret e Isabel Reyes Mena. Fue bautizado el 27 de septiembre siendo sus padrinos de agua Antonio María Bello y Elvira Antich de Bello. Padrinos de bendiciones José Bortone y Castorila Rabán de Bortone todos vinculados a San Felipe, actuando como cura Juan Ángel Sánchez
Contrajo matrimonio con la señorita Antonia Estrella Ponce de León, unión de la cual nacieron sus hijos, David, Marcial Eloy (ex diputado al Congreso Nacional), Maritza, Virginia, Zoila Margarita y Carlota Isabel. Sus hermanas Laura y Celsa María, educadoras milagrosas, sentían admiración por don Pablo y un amor que nunca murió.

DON PABLO MENDOZA REYES

DON PABLO MENDOZA REYES

Don Pablo junto a Pedro José Duarte figuraron como alumnos en la instalación del Colegio Figueira el 15 de febrero de 1905 hasta 1909, pasando a ser aprendiz de cajista y prensista en la Tipografía Yaracuyana del maestro Trinidad Figueira hasta agosto de 1912 cuando comenzó sus estudios de contabilidad con el Br Enrique Coularden y luego ejercer el cargo de Tenedor de Libros de la casa comercial de Manuel Felipe Rojas, en Campo Elías desde septiembre de 1913 hasta diciembre de 1914.
Don Pablo aun adolescente integro el coro tanto en los ensayos como el día que se estreno el Himno del Estado Yaracuy en julio de 1911, e hizo acto de presencia en la inauguración de la Plaza Bolívar de San Felipe en esa misma fecha cuando ejercía la presidencia del estado el General Diógenes Torrellas Urquiola. En febrero de 1915 se traslado a Guama para trabajar en la casa mercantil de don Héctor Cordido y posteriormente a la firma Cordido Hermanos de San Felipe, hasta enero de de 1922 en que se traslado a Puerto Cabello.
En Febrero-Julio de 1922, es Corresponsal del Interior en la empresa Beherens y, desde el 1º de agosto del mismo año hasta julio de 1926, ejerce funciones similares en la Casa Comercial Kolster del mismo Puerto Cabello. Fue jefe de contabilidad de la Compañía Anónima Luz y Fuerza Eléctrica de Puerto Cabello por disposición del General Félix Galavis, en enero de 1928 quien era mayor accionista de la empresa y un año después se convirtió en Presidente del Estado Yaracuy tras el suicidio del gobernador Severiano Jiménez el 12 de mayo de 1929.También trabajo con las empresas Hely Galavis en Urama, Bella Vista, Moron, Zapateral, Boca de Yaracuy y Central “Lucinda”, nombre este de la esposa de Félix Galavis.
Laboro en la Agencia de Barcos de Cabotaje de Jurado Salazar, por solo 55 días, ya que la dictadura de Juan Vicente Gómez lo hizo preso político el 25 de febrero de 1024 por conspirar contra la régimen y fue a parar al Castillo “San Felipe” de Puerto Cabello encontrándose con su amigo Alberto Ravell, viejo residente de este santuario de la muerte, hasta el 31 de diciembre de 1932. Don Pablo sustentaba sus ideas y pensamiento en los códigos de la democracia, la libertad y derechos humanos y por ello entrego su aliento.
El acontecer de su tierra no le era ajeno, lo unía un cordón de querencia eterna que lo ataba a su pasado, presente y porvenir. Volvió a la empresa Luz y Fuerza Eléctrica de Puerto Cabello en 1933 hasta 1934 y desde 1935 hasta 1937 trabajo con la firma Boulton S. A. de la misma ciudad porteña. Entre 1937 a 1945 ejerció su profesión en la empresa Industrial Venezolana y en noviembre de 1945 es designado por el Dr. Germán Herrera Linares, como Gerente Administrador del Banco Agrícola y Pecuario con sede en Caracas. En 1946 fue Jefe del Departamento de Importación del mismo instituto siendo trasladado a la agencia de Valle de la Pascua y luego a la agencia del mismo banco en Valencia, hasta diciembre de 1948. En la misma ciudad trabajo con la firma “Casals” en enero de 1949 hasta diciembre de ese año, cuando regresa a Caracas para asumir la jefatura de contabilidad de la empresa Productos Efe hasta mayo de 1954.
Por serios quebrantos de salud don Pablo, desde 1956 a 1957, fue recluido en el Sanatorio “Simon Bolívar” de El Algodonal-Caracas, y ya repuesto físicamente regreso al Banco Agrícola y Pecuario en 1958 como jefe de contabilidad de la agencia en el Estado Trujillo. En Caracas, 1959, es auditor del Departamento de Contaduría del mismo banco hasta febrero de 1951 cuando decidió retirarse y pasa a ocupar la jefatura de auditoria del IPASME, hasta fines de 1961.

Dr Alberto Sira Gutierrez, Pablo Mendoza Reyes y Nicolas Ojeda Parra

Dr Alberto Sira Gutierrez, Pablo Mendoza Reyes y Nicolas Ojeda Parra

El Centro de Historia
Regreso a San Felipe distinguiéndose como un defensor a ultranza de Yaracuy y amante apasionado de su acontecer histórico. De allí, junto a destacadas figuras yaracuyanas entre estas: Dr. Alberto Sira Gutiérrez (ex Gobernador del Estado Yaracuy 1965), Prof. Domingo Aponte Barrios (Ex Alcalde y Cronista de San Felipe) así como la Casa Yaracuy en Caracas, lleva a feliz realidad una vieja aspiración yaracuyana: la creación de un Centro de Historia que recopilara, organizara y sistematizara todo lo referente al acervo histórico regional.
Previamente don Pablo, con esa vitalidad y amor que siempre le imprimió a sus tareas fecundas, junto a sus compañeros de causa hicieron una exposición de motivos ante la Asamblea Legislativa de Yaracuy, 29 de noviembre de 1962, donde pedían la creación del Centro de Historia y Estadísticas Económicas Sociales del Estado Yaracuy. El parlamento discutió y aprobó, en las sesiones ordinarias de ese mismo año, la creación del Centro de Historia, adscrito a la Secretaria e Educación, con autonomía funcional y presupuesto moderado, según decreto de fecha 7 de diciembre de 1962. Se designó a don Pablo como Director, quedando facultado para realizar los trámites concernientes para la instalación y funcionamiento del referido Centro.
Finalmente, el 19 de marzo de 1963, cuando se celebraba el Día del Yaracuy en esa fecha, se instaló solemnemente el Centro de Historia, presidiéndolo don Pablo Mendoza Reyes, en un inmueble ubicado en la 4ta Avenida, entre calles 14 y 15 de la ciudad de San Felipe, con asistencia de todos los poderes públicos. Así nació esta prestigiosa institución con extraordinaria presencia en la vida cultural yaracuyana y hoy continúa cumpliendo tesonera labor, especialmente en el rescate de la memoria colectiva, valores históricos y la difusión del acontecer regional. Es parte del legado que dejo ese gran yaracuyano que hoy esta en buenas manos y en esta hora lo recordamos con aprecio merecido, quien hasta el último aliento de su vida dedico sus esfuerzos a esta generosa empresa sin otra aspiración que la de servirle a Yaracuy.
Seguramente estará allá, en el universo celestial, dialogando en sana paz con Alberto Sira Gutiérrez y Domingo Aponte Barrios, valorando la importancia que representa conocer la historia porque a través de ella podemos abrir caminos para entender el presente y futuro. Tal vez estarán recordando a “Galeón” y “Virutas al Aire” cuyas hojas plasmaban el quehacer regional de todos los tiempos. Don Pablo es un ejemplo, ocupa puesto digno en la historia yaracuyana.
Muere en San Felipe el 04 de octubre de 1971.

 

EL PÁJARO QUE ENAMORÓ A UNA NACIÓN

WILLIAM OJEDA GARCIA


En San Felipe uno se entera de cosas increíbles. Eso de hablar y cantar como los pájaros es algo raro, casi imposible de creerlo, No para Ramón Antonio Urbano quien durante toda su vida se dedicó a la investigación de las aves. Tanto fue su pasión en este enorme trabajo para la ciencia llegando a mantener lazos amorosos con los pájaros, hablaba y cantaba como ellos, tal como lo hacía con los indígenas amazónicos casi que dormía en las alturas de los árboles con ellos. Algo único en el mundo, un ser humano capaz de interpretar el sentimiento de las aves.
Con razón una prestigiosa fundación de ciencias naturales reconocida mundialmente le puso el nombre de un pájaro en homenaje a Ramón Urbano: Urbano, Urbaneja, Urbanois, esa es su identificación científica, así lo conoce el mundo de la ornitología, de las ciencias naturales. Un pájaro yaracuyano de dos patas, sin alas, ni plumaje, pero que vuela en una obra útil para la ciencia… para la humanidad, regando ejemplo en todo el continente. Hasta un libro de poemas dedicado a los pájaros, “El Ámbito de la Emoción Sencilla”, escribió este paisano nacido en San Pablo, Municipio Arístides Bastidas, el 08 de agosto de 1917.

Ramón Antonio Urbano
Ramón Antonio Urbano

Un buen día se le ocurrió lanzar al Turpial como candidato a Ave Nacional. Urbano fue jefe de campaña del pajarito, el estratega que hablaba con el corazón. No pegaba afiches, ni pronunciaba discursos tramposos, tampoco ofertaba promesas embusteras, ni menos repartía bolsas con ñingas de mendrugos como acostumbra el populismo en la democracia de roscas y elegidos. Urbano se encadeno en el sentir nacional, estableció un puente común para el reconocimiento que el pueblo tenía por el famoso pájaro de cuerpo esbelto, de ropaje negro y oro profundo, con lirico y sonoro canto que embellecía a la gente. Y por allí se fue en campaña, no de casa en casa lazando besitos falsos y dando el abrazo del oso, sino llegándole al sentimiento del pueblo.
“Venezuela está impaciente por su Ave Nacional; y un instituto docente, lo puede seleccionar. En la prensa se comenta, que hay muchos competidores; pero hay que tomar en cuenta, sus principales factores. Dicen que el Cucarachero, tiene fama de cantor; y por eso los llaneros, lo llaman el ruiseñor. El que quiera oír la diana, a orillas de la pradera; deje libre en la sabana, la Paraulata Llanera. En los caneyes del llano, no hay cosa más singular; cómo divierte al humano, los cantares del Turpial. Se encuentra en la platanera, y en las rejas del corral; silbándole a la vaquera, en la hora de ordeñar”.

“Siente alegría el llanero, cuando a un toro va a enlazar; y oye el canto mañanero que lo saluda el Turpial. En la cerca del tranquero, también se percha el Turpial; saludando al ganadero, cuando este va a pastorear. Se ha lanzado un candidato, para el Ave Nacional; pero hay que esperar un rato, mientras nos canta un Turpial. Es encanto del llanero, y diversión del caporal; hay que quitarse el sombrero para escuchar al Turpial. Su figura es imponente, vistosa su colorido; y por siempre está presente, del llanero en sus corridos. De Venezuela el campeón, en sus puntos cardinales; será suyo el Pabellón de las Aves Nacionales. Hoy las Ciencias Naturales, lo ha querido coronar: y entre los nombres vulgares, a él le llaman Turpial. Cuando tengan ocasión, de acercarse a los tunales; prefieran la vía Falcón, para que oigan los turpiales”.

En su ámbito de emociones sencillas 1959, el paisano y admirado poeta Pedro Manuel Vásquez nos dice: “a veces para alegría subitánea del espíritu sorprendemos hechos, sucesos o personajes que de una u otra forma, contribuyen al robustecimiento de la diaria existencia y al incremento del progreso en planos desconocidos, o por lo menos pocos divulgados. Es así, como en cualquier rincón patrio, ya en esta vertiginosa, alucinante y cambiante ciudad del Ávila, ora en un claro paisaje pueblerino de provincia encontramos, en un alto del camino, en nuestras andanzas cotidianas, con espíritus preocupados, que realizan noble faena en el terreno de la cultura, de la docencia o de las investigaciones en cualquiera de sus expresiones. A esta última categoría pertenece el modestísimo, inquieto y soñados caballero yaracuyano Ramón Urbano, a quien estos días hemos sorprendido por esas calles caraqueñas, aturdidas de trafago, ahítas de gentes descontroladas de la mansedumbre de otros tiempos”.

Una anécdota simpática que registra este proceso eleccionario en un momento tenso para la vida nacional, ya que se acercaban las elecciones donde el dictador Marcos Pérez Jiménez, pretendía reinstalarse como Presidente mediante un plebiscito incorporado a la Ley electoral en reforma aprobada a la carrera por el Congreso Nacional el 13 de noviembre de 1957, lo que provoco reacciones en el pueblo que más tarde lo derroco. Resulta que el Dr. Ramón Aveledo Hostos, Presidente de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, que alguna vez organizó un foro nacional conservacionista en San Pablo y era muy amigo de Urbano y Arístides Bastidas, envió un telegrama a sus colegas del Zulia: “Nos urge recibir nombre de su pájaro candidato…”. La tenebrosa Seguridad Nacional intercepto el mensaje e interpreto que el pájaro candidato seria algún aspirante en las elecciones presidenciales. Inmediatamente arrestaron a Aveledo y lo metieron derechito a un calabozos de tortura, exigiéndole los esbirros que “cantara” el nombre del traidor, mientras el aporreado presidente de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales mencionaba al Cucarachero, la Paraulata, el Cristofué, la Corocora, el Arrendajo y por supuesto, el Turpial. Al menos que no sea por culillo, no se sabe porque la dictadura se metía en esto cuando esa jauría tenía su propia fauna representada por los famosos “tres cochinitos”. La cosa se aclaro y la elección tomo un repunte asombroso, inesperado. En la campaña participaron intelectuales, poetas, escritores, caricaturistas, periodistas, científicos. Estaban Miguel Otero Silva, Ida Grancko, Federico Pacheco Soublette, Aníbal Nazoa, Francisco Tamayo, Ángel Rosenblat, Julio Barroeta Lara, entre muchos, cada quien con su pájaro.

El Turpial el Ave Nacional decretado el 28 de mayo de 1958
El Turpial el Ave Nacional decretado el 28 de mayo de 1958

Urbano, un ornitólogo de renombre en América Latina que trabajo muchos años al lado de William y Kathy Phelps, quienes lo apoyaron en todo momento junto a sus pájaros, promovía la candidatura del alegre Turpial. Con su prosa, registró aquellos acontecimientos de la reunión para seleccionar el Ave Nacional. En reunión especial, de las Ciencias Naturales; han destacado al Turpial en las Aves Nacionales. Asistió gente de fuera, a la hermosa reunión; y parecía una “gallera” en momentos de emoción. No había minuto silente, en aquel digno salón; que hasta el señor Presidente, se agrego a la discusión. Después de la algarabía, que formo la concurrencia; no era electa todavía el ave de preferencia. Muchos callaron la boca, y les causo indignación; que solo “El Gallo de Roca”, estaba en la exhibición. Fue comparado a manera, y en forma tan singular; que le adaptaron espuelas, para echárselo al Turpial. Son muchas las opiniones, por el Ave Nacional; pero por muchas razones, han mencionado al Turpial. Y Eugenio de Bellard, con un Guaracho en su mano; dice que tiene un radar, y que es bien venezolano. Se declara conveniente, que el voto se haga en secreto; y así no habrá inconveniente, que cualquiera salga electo. En aquella discusión, por el Ave Nacional; todos dieron su opinión, por la elección del Turpial. El voto fue muy legal, en medio de la emoción; y con nombre de Turpial, se ha rebosado el cajón. Fue grande el “alboroton”, y tan largo el palmotear: cuando es abierto el cajón, y triunfador el Turpial. Todo el mundo atormentado, por los aplausos divinos: se alistan los derrotados, y cogen pronto el camino. Y apurados los doctores, en medio de tanta gente; encendieron los motores, y rasparon de repente. Señores ha terminado, la afamada discusión; donde se ha catalogado, en Ave de la Nación. Y si compran en la esquina, a nuestro “Gallo Pelón”; suéltele gallina fina, para coger buen pichón”.
Tan intensa y hermosa fue su campaña de lanzamiento del Turpial como candidato al rango de Ave Nacional, que Ramón Urbano le dio rienda suelta a su emoción, luego del dictamen del jurado: “No habiendo mas requisito, porque todo esta anotado; no cito al Cardenalito, porque lo han exterminado. Se reúnen los doctores, poetas y licenciados; y los votos son mayores, para el Turpial que ha ganado. Pero aun sigue cantando, nuestro elegante Turpial; y así representando, a nuestra Ave Nacional. Y aquí termina el autor, como dice el buen refrán; quien ha dicho que es pintor, nuestro afamado Tucán”.

Ramón Urbano se vino a Yaracuy con la buena nueva de la elección de su pájaro, se fue por todo el país con el Turpial de su alma, promoviendo las virtudes que justifican su categoría de emblema nacional. Un pájaro de follaje exuberante, de brillante colorido en amarillo profundo casi a naranja con un negro azabache intenso mezclados con líneas blancas puras y la franja ocular azul celeste envolviendo sus ojazos. Un ave de extraordinaria belleza con pico agudo y patas estilizadas con robustos muslos en destellos plateados que no se lo gasta nadie. Y ese canto tan hermoso, sonoro, tan pausado y modulado que se puede escuchar de lejos como una sinfonía de amor a la Patria.
El 23 de mayo de 1958 por decreto del gobierno nacional el Turpial fue declarado Ave Nacional.
williansyaracuy@hotmail.com

SUICIDIO DEL PRESIDENTE SEVERIANO GIMENEZ

William Ojeda García

En una jornada de trabajo hablaba con mi amigo Raúl Freitez Cronista Oficial de San Felipe junto a otras personas interesadas sobre cosas que han sucedido en la ciudad. Y surgió el nombre de don Severiano Giménez Giménez de quien aun no se tiene claro sobre las causas que motivaron su suicidio siendo presidente del estado Yaracuy hecho ocurrido en la propia casa de gobierno. Fue un hombre con grandes preocupaciones por su tierra, pulcro en la administración de los bienes de Yaracuy durante su presidencia en la época gomecista.

 Nació en Urachiche, hijo de Joaquín Giménez García y Juana Giménez quienes procrearon ocho hijos: cinco varones y tres hembras, el mayor de ellos General Juan Victoriano Giménez quien fue presidente del estado Yaracuy y también murió trágicamente en ejercicio de sus funciones en 1923. Don Severiano fue organizador de exposiciones agropecuarias y dio realce a las fiestas patronales de Mayo. Intelectual, hacendado y comerciante prospero llego a ocupar la presidencia del estado Yaracuy desde el 29 de Septiembre de 1927 en reemplazo del General José Antonio Baldó y en ejercicio de sus funciones cuando poco faltaba para tomar posesión de la presidencia del estado Portuguesa designado por el General Juan Vicente Gómez, se quito la vida disparándose un tiro en la boca con revolver calibre 38, en la propia casa presidencial la mañana del lunes 12 de mayo de 1929 por circunstancias que aún se desconocen hecho lamentable que estremeció a la región.

 

Don Severiano Gimenez G

Don Severiano Gimenez G

De inmediato fue sustituido en el cargo por el General Félix Galavís quien estuvo presente en su entierro en el cementerio de San Felipe el martes 13 de Mayo. Don Severiano Giménez es reconocido como un funcionario honesto en las actividades públicas, con principios democráticos que muchas veces chocaban con los lineamientos del jefe supremo del país de aquella época que se creía que Venezuela era una hacienda suya. No fue un hombre para la guerra ni la diatriba, sino para el trabajo fecundo. Era conciliador, amante de las letras y bachiller. Su nombre quedo perpetuado en el Parque Exposición inaugurado casi 30 años después de su muerte por el Presidente de la República, General Marcos Pérez Jiménez y el Gobernador Guillermo Cordido Rodríguez, el 29 de abril de 1956.

Ciertamente Don Severiano Giménez sustituyo en la presidencia del estado Yaracuy al General José Antonio Baldó quien fue enviado por el General Gómez a la presidencia del estado Trujillo. Giménez ratificó en la Secretaria General de Gobierno al Br. Manuel Segundo Álvarez y designo para la Tesorería General a Ricardo Cordido, completando sus cuadros políticos y administrativos preferiblemente con elementos nativos o vinculados a la región yaracuyana. Algunas personas que llegaron con el General Baldó se quedaron en Yaracuy y se vincularon a sociedad donde posteriormente adquirieron nexos familiares y propiedades urbanas o rurales.

Durante el gobierno de Don Severiano Giménez se produjo en Caracas el levantamiento militar que acaudillaron algunos jóvenes oficiales y estudiantes yaracuyanos como el Capitán Rafael Álvarado Franco y el Teniente Rafael Antonio Barrios Feliz y los bachilleres Jesús Miralles, Carlos Rovatti y Aurelio Esparragoza. En esos tiempos también sufría prisión política el joven intelectual sanfelipeño Alberto Ravell en el Castillo San Felipe de Puerto Cabello, por su indomable rebeldía contra el régimen dictatorial de Gómez la política seguida por la administración regional de Don Severiano Giménez fue el contraste a la llevada en otras partes del país, sirvió de amparo y protección para familiares de aquellos jóvenes dirigentes de la oposición activa sometidos a persecuciones y a prolongadas permanencias en las infernales cárceles del régimen autoritario como el Cuartel San Carlos y La Rotunda.

En el occidente del país las cosas se desenvolvían agitadas y era preocupación del General Gómez aplacar la situación ante el levantamiento en armas del General Rafael Gabaldon acompañado por personas descontentas con el régimen dictatorial. El Presidente Juan Vicente Gómez procedió realizar cambios en la presidencia de los estados vecinos amenazados por la conjura oposicionista. Al General Rafael Maria Velasco que servia en Lara lo llamo para ocupar la gobernación de Caracas siendo reemplazado por el General Pedro Lizarraga (nacido en San Pablo-Estado Yaracuy) y más tarde por el General Pedro María Cárdenas.

En esa hora conflictiva el dictador puso al frente del estado Lara al General Eustaquio Gómez, familiar suyo, de antecedentes terribles. Para Portuguesa traslado a don Severiano Giménez y en su lugar nombro al tachirense General Félix Galavis para el estado Yaracuy, ambos sin mando de tropas. El primero por su condición reconocía de hombre de trabajo desvinculado de toda actividad bélica. El segundo, amigo de la familia Gómez y por haber permanecido durante años como inspector general del ejército y jefe del estado mayor de las Fuerzas Armadas Nacionales, aunque alejado de sus favores por recelos provenientes por posiciones contrarias al círculo cada vez más estrecho, que formaban los allegados y familiares íntimos del caudillo.

 LA PRIMERA CASA DE GOBIERNO DE YARACUY DONDE SE SUICIDO SEVERIANO JIMENEZ

LA PRIMERA CASA DE GOBIERNO DE YARACUY DONDE SE SUICIDO SEVERIANO JIMENEZ

Don Severiano Giménez iba a ocupar la presidencia del estado Portuguesa, vacante por la derrota que las tropas del General Gabaldon le propinaron al General Baldo (ex presidente de Yaracuy) herido en la acción en Guanare. Cuando todo se consideraba listo para la salida hacia Acarigua, capital del estado Portuguesa para asumir el alto cargo, por motivos que aun no han sido aclarados don Severiano Giménez decidió quitarse la vida en la madrugada del lunes 12 de mayo de 1929 en la casa presidencial de San Felipe (donde hoy está la Zona Educativa en la Av. Libertador). Este hecho consterno a Yaracuy y muchas partes del país. Gómez quedo sorprendido ante la fatal decisión del mandatario yaracuyano quien murió siendo presidente del estrado Yaracuy y presidente designado del estado Portuguesa. No llegaba a 50 años de edad.

El General Félix Galavís asistió a los funerales de don Severiano Giménez cuyos restos fueron velados en la capilla ardiente en una vieja casona que aun existe en la cuarta avenida entre calles 14 y 15 en San Felipe, siendo sepultado en el cementerio de San Felipe al día siguiente, martes 13 de mayo, y mucha gente del pueblo y los funcionaros de su gobierno acompañaron al féretro con sus despojos para darle cristiana sepultura. Galavis asumió de inmediato la Presidencia de Yaracuy dejando ratificado en el cargo de Secretario General de Gobierno al Br. Manuel Segundo Álvarez.

Numerosos comentarios circularon en la población acerca del suicidio pero “oficialmente” nunca se fijo posición o se declaro el motivo real de la fatal decisión del mandatario. Donde esta sepultado don Severiano Giménez se construyo un mausoleo, labrado artísticamente con mármol y otros materirles traídos de Italia donde aun permanece intacto desde su sepultura.

 

Al calor de la Feria de Mayo de 1910 a 1957 (1era parte)

A pesar de que muchos de estos eventos ocurrieron en ciertos periodos históricos a los que se refiere esta crónica, y afectaron al estado y por ende a la ciudad sanfelipeña, las festividades o fiestas tuvieron algunos altibajos, y aún así jamás se despojó al pueblo de sus fiestas engalanadas con indumentarias de diversos verdes degradados, coronada con las gotas sagradas de la lluvia de mayo y con la pedrería brillante de su gente, al abrigo de nuestro cielo, con ese esplendor inconfundible de nuestra heredad y al olor a tierra mojada, de jobos y pomarrosas.
Linda Cristina López
Atareada en mis cosas de siempre, la lectura, la escritura y el cuidado de mi familia, en ese ir y venir interminable -Dios quiera que por muchos años- en las calles de mi San Felipe, recibí un mensaje de Raúl Freytez, mi amigo el Cronista de la ciudad de San Felipe. Su saludo, siempre atento y afectuoso, llegó con la brisa de esa tarde calurosa de marzo de 2014. Como siempre me insta a un compromiso para con él y nuestro pueblo. De la manera más sencilla y amable, dice sin preámbulo: “Por favor, Linda, escribe una líneas sobre la reina de la Feria de Mayo de 1957, María Josefina Auxiliadora Mazzei Curiel”.
Entonces decidí cumplir ese encargo rodeado de hermosos recuerdos, anécdotas e íntimos sentimientos afectivos que embargan a la familia Ortega, sobre “la hermana o la tía Josefina”, como nombramos a quien dibujo letra a letra en este retrato.
La Feria de Mayo antes de 1957
Es oportuno un breve paseo por las veredas de la historia de lo que fue la Feria y Fiestas Patronales, Feria de Mayo o Ferias Agropecuarias e Industriales, según fueren denominadas en distintas fechas. La información obtenida que contiene datos importantes en el desarrollo de este evento que se realiza en la ciudad sanfelipeña fue tomada, revisada y sistematizada en razón de que no todos contienen o hacen referencia a la misma información y otros sí son muy coincidentes.
Es importante mencionar que es un trabajo no concluyente, no terminado y sujeto a revisión. Éste podría servir de aporte a futuros trabajos investigativos y como incentivo a la vecindad sanfelipeña para abordarlo y concluirlo. El esfuerzo bien vale la pena, así como el apoyo de quienes poseen información complementaria ya que la misma es para la memoria de nuestra gente y de todo el estado.
La data obtenida proviene de publicaciones realizadas en el marco de las ferias, artículos aparecidos en diarios regionales, decretos, anuncios publicitarios y en documentos realizados por periodistas e historiadores de nuestro estado que reposan en instituciones como la Biblioteca Pública Félix Pífano, en el Centro de Historia del estado Yaracuy y en archivos particulares. Se tienen así algunas informaciones para iniciar el viaje hacia los recuerdos.
Julita Palencia fue la primera Reina de las Fiestas de Mayo en 1935

Julita Palencia fue la primera Reina de las Fiestas de Mayo en 1935

Antecedentes
En San Felipe son evocadas las fiestas patronales en Honor al Santo Patrono San Felipe, cuya imagen fue rescatada de entre los escombros y ruinas tras el terremoto del 26 de marzo de 1812, que causó grandes estragos en nuestra ciudad.
El Dr. Alfonso Bortone Goitia, en una entrevista realizada por el periodista Julio César Hernández (Mayo, 2001), para el programa “Interlocutor 44”, en Radio San Felipe “El Fuerte”, dijo: “cuando se instaló el primer cabildo de San Felipe se inician las fiestas patronales en honor a San Felipe Apóstol, desde el primero de Mayo de 1731”. Las actividades se circunscribían a lo eminentemente religioso, debido al carácter creyente de la población en esa época.
Para 1910, se señala que eran los miembros de la comunidad quienes se encargaban de la organización y la recolección de fondos para la celebración de las fiestas en honor al Excelso Patrono, hecho que se deduce, según la profesora y periodista Lisbella Páez, en trabajo consignado como colaboración al Centro de Historia del Estado Yaracuy, titulado “Ferias de Mayo 96 (pág. 3) de unas palabras expuestas por los pobladores del entonces que rezaban: “¡María Santísima, San Caralampio! Sálvanos de las garras de la junta recolectora. Que se diviertan mucho y hagan oración para que lleven las almas blancas los que piensan trasladarse al otro lado maravilloso dirigible que surca el infinito ostentando su penacho cianogénico”.
Tres artículos coinciden en señalar que en 1917, Dorliza Giménez (nombrada Doralisa en uno de ellos), “se dedicó a recabar fondos para que el Santo Patrón de la ciudad de San Felipe, recorriera la ciudad en procesión”. Después el Ejecutivo, decretó que tal fiesta se cargara a su cuenta, (Diario Yaracuy al Día, artículo del 27 de Abril de 1996 denominado “Las ferias y fiestas de mayo en el marco del Crac del 29. Páginas 11 y 12. Lisbella Páez y “El Patrono de la Fiesta de Mayo” que aparece en la Pág. 3 del documento denominado “Ferias del año 96”. Agrega el artículo “50 años de feria” que “las fiestas hacían énfasis en lo religioso, celebraciones populares en donde se destacaban las peleas de gallo y toros coleados”.
Según la entrevista antes citada, realizada al Dr. Alfonso Bortone por Hernández, para el año 1923 “el General Victoriano Jiménez, siendo Presidente de Estado, anunció la organización de una feria, pero no llegó a realizarla por haber muerto, correspondiéndole hacerla al General José Antonio Baldó, pero que no se llamó Feria sino Muestra Agrícola e Industrial”. Dijo Bortone que fue efectuada entre lo que es hoy la 6ta y 7ma. Avenidas con calle 12, donde posteriormente funcionó el Mercado Municipal de San Felipe. Se otorgaron premiaciones por la mejor producción agrícola a la firma de los hermanos Juan V. Serva, por la buena calidad del cacao; también a los hermanos Lizarraga (San Pablo), por el mejor café y a los hermanos Martínez Ojeda, en Yaritagua, por la excelente caña de azúcar.
La ocurrencia de ese hecho es expuesto en el artículo “50 años de feria”, como sucedido en 1924 y no en 1923, que fue iniciativa del General Torrellas, donde además se agrega que se exhibieron muestras artesanales provenientes de Camunare y Cocorote, sobre todo de arcilla y barro.
Posterior a esta fecha se señala la existencia de una serie de Juntas Directivas u organizadoras, designadas o elegidas, para llevar a cabo la fiesta que en sus inicios tenía un carácter eminentemente religioso que comprendía la procesión del Santo por las calles del pueblo, peregrinación, arreglo del Patrono San Felipe; misa, ofrendas, entre las actividades centrales y que aún perduran.
De las Juntas Directivas
Entre la conformación de las Juntas se pueden identificar en los documentos de los siguientes años: En 1926, estuvo conformada por el Vicario Dr. Fidel Tovar y presidida por el Dr. Arturo Álvarez, José Mario Rizzutti y el Br. J. M. González como primer y segundo vicepresidente, respectivamente y entre los vocales: Aquiles Cirimele, Dr. R. Peña Robles y el Tte. Gabriel María Reyes Zumeta.
Para la década de los años 30, figuran en 1932 los ciudadanos designados por el Ejecutivo del Estado: Luis A. Sanz H. (Presidente); Teodosio Barrios Veliz (Primer Vicepresidente); Nicolás Perazzo (Segundo Vicepresidente); José María Rizzutti (Tesorero); Blas Miguel Bello (Secretario); Vocales: Francisco Seijas, A. Rodríguez López, José Miguel Niño, G. Zerpa L; M. A. Álvarez de Lugo y Enrique Iribarren. En 1934, Manuel Esteban Puche, Atahualpa Domínguez, Gregorio Zerpa, José M. Rizzutti, Ramón Sanz, Homero Pinto, Federico Ponce, Santiago Valbuena y Andrés Frágenas. En 1935, Guillermo Roldán, Gregorio Castillo, Camilo Lugo, Elías Cellis y repiten: Manuel Esteban Puche y M. A. Álvarez de Lugo. Para 1936, se encuentran J. M. Rizzutti, Luis Quiroz, J. Vicente Navas y Tomas Morales, mientras que en 1937: Pablo Avendaño (Presidente), Nicolás Daza (Primer Vicepresidente), L. Cova (Segundo Vicepresidente), Manuel Álvarez (Secretario), Carlos Torrealba (Tesorero) y Abel Díaz y H. Masso (Vocales).
En 1942, las fiestas fueron coordinadas por el Dr. Héctor Espinoza, Felipe Maggiolo, Luis Garrido, Vicente Pifano, Manuel Esteban Puche, Carlos Hernández, Froilán Domínguez, Dr. Gabriel Matheus, Miguel Ángel Álvarez de Lugo, Dr. Carlos Quintero y Manuel Casas Bello.
En 1956, la Junta Organizadora estuvo conformada por Alfonso Avendaño H. (Presidente), Luis José González Herrera, Norberto Luis Dorta y José B. Rodríguez (Vicepresidentes), Víctor Julio Santeliz (Tesorero), José Apolinar Parra (Secretario), Cesar Morales Mora (Sub-Secretario) y Vocales: J.R. Pérez Pérez, Antonio Salom Lizarraga, Nicolás Ojeda, Felipe Rabán, Antonio Quesada, y José Agustín Riera y como coordinador el Sub Teniente José Pérez Reyes Zumeta.
Las reinas
Entre las hermosas damas que engalanaron las fiestas en honor al Santo Patrono San Felipe, en el periodo del 1935 a 1944, están: Julita Palencia (Miss Feria 1935), quien compite con Olga Olmeta, Alecia Cordido, Marina Meléndez, Ana Teresa Bello, C. Cordido, A. Amalia Álvarez, Olga Barroeta y Carmen Izaguirre. Posteriormente reinaron la nirgüeña Yolanda Antich (1940), Stella Nouel (1943) y Aracelis Roldan (1944).
Desde 1944 hasta 1949, hay un vacío en la elección de la reina y en las exposiciones, más no en la Feria y Fiesta al Santo Patrono San Felipe.
En 1949, resultó elegida Reina de la III Exposición Agropecuaria, la señorita Gilda Kreubel. En la década del 50, Belén Araujo (1952); María Auxiliadora Saturno (1953); Toñita Azuaje Álvarez de Lugo (1954); Elizabeth Salom (1955); tres reinas salieron electas el 20 de Abril de 1956: Egleé Leal, por el Centro Social de Empleados Yurubí, Gisela Pérez Pérez por San Felipe Country Club y Melba Olimpia Ríos, por el Club Centro de Amigos. En 1957 obtiene la mayoría de los votos María Josefina Auxiliadora Mazzei Curiel, representante del Club de Empleados Yurubí.
En los años referidos, las reinas fueron electas tras la metodología implementada de “venta de votos”, a los habitantes de la ciudad, visitantes, amigos, dueños de negocios o empresas, como por ejemplo las empresas contratistas de obras y compañías agrícolas. La mayoría de votos vendidos eran escrutados y con el resultado respectivo al último escrutinio se coronaría a quien engalanaría las festividades, sean éstas Fiestas Patronales, Ferias o Fiestas de Mayo o Ferias Agropecuarias e Industriales.
De las fiestas y otros aspectos resaltantes
Los pueblos no escapan de eventos como la depresión económica, guerras, aumento o disminución de productos agrícolas, efervescencia por los nuevos descubrimientos y explotaciones mineras; emigraciones del campo a ciudades tras la búsqueda de mejores modos de vida, caída de precios de productos en mercados internacionales e inestabilidad política.
A pesar de que muchos de estos eventos ocurrieron en ciertos periodos históricos a los que se refiere esta crónica, y afectaron al estado y por ende a la ciudad sanfelipeña, las festividades o fiestas tuvieron algunos altibajos, y aún así jamás se despojó al pueblo de sus fiestas engalanadas con indumentarias de diversos verdes degradados, coronada con las gotas sagradas de la lluvia de mayo y con la pedrería brillante de su gente, al abrigo de nuestro cielo, con ese esplendor inconfundible de nuestra heredad y al olor a tierra mojada, de jobos y pomarrosas.
A los actos religiosos en honor al excelso Santo Patrono, San Felipe, se les fue sumando por varias razones expuestas en los trabajos realizados, una serie de actividades, y destaca entre ellas el interés de gobernantes y de algunas personas que dirigieron de una u otra forma las festividades, impulsando a éstas por razones particulares, políticas y económicas y el entusiasmo de la población creciente, el apoyo a través de la construcción de espacios e infraestructuras que les otorgó mayor empuje pasando de un evento local a nacional.
De manera muy general se podría decir que se realizaron en todos los años los actos religiosos, que era y es su esencia, en los inicios las fiestas populares que coincidieron posteriormente con las de gala en clubs o centros sociales como el San Felipe Country Club, Centro Social Amigos, la incorporación de riñas de gallos y toros coleados realizados en calles, luego en la mangas de coleo construidas para ello; encuentros deportivos como maratones, béisbol, basquetbol, voleibol, y carreras de bicicletas, de antorchas y hasta de triciclos, entre desfiles de vehículos con la participación de los habitantes de la ciudad que los poseyesen; también se efectuaron terneras populares, juegos, piñatas, competencias de palo encebado, cochino enmantecado y hasta juegos de envite y azar, así como el lanzamiento de exposiciones con muestras agrícolas, pecuarias y artesanales de la región como las de 1940, 1942 y 1949, con música interpretada por la Banda de Concierto en recorrido por las calles y fuegos de artificio. Además se dispusieron decretos, resoluciones, programación organizada con nombramientos de Juntas y comisiones y por supuesto construcciones de infraestructura e instalaciones para el apoyo a las actividades como la Manga de Coleo Manuel Rodríguez Cárdenas, el Parque de Exposición Agropecuaria e Industrial “Severiano Jiménez”, en 1956. Igualmente se dio apoyo a través de la impresión o reproducción de la programación, avisos publicitarios, suplementos como el Suplemento Especial de las Ferias de 1955 y la incorporación de la elección de la reina.
Entre los documentos consultados se logró evidenciar: 1.- Según el Dr. Alfonso Bortone (en la entrevista antes citada), fue en el año 1930 que las fiestas cambiaron de nombre de Fiestas por el de “Ferias” con la llegada de Félix Galavís como Presidente del Estado Yaracuy. Se cree que porque él venía del Táchira, su ciudad natal y allí se celebraban las famosas “Ferias de San Cristóbal”, queriendo trasladar la experiencia a este estado y darle mayor “pomposidad” a las festividades nuestras. Asimismo, varios documentos coinciden en afirmar que fue bajo la Presidencia de estado del General Félix Galavís cuando se le “imprimió mayor vigor”, se le “dio empuje” o “impulso” para sacarlas de “simples festividades locales y llevarlas a ser concurridas por personas de diferentes regiones del país…”. De allí que se invitara para las riñas de gallos a las “afamadas cuerdas de los estados Lara, Portuguesa, Carabobo, Aragua; peleas que se casaban a través de telegramas enviados con anterioridad donde se especificaban los datos de pesos, medidas de espuelas, monto de dinero para la pelea casada. Así como también se cursaron invitaciones a los jinetes coleadores de los estados Portuguesa, Distrito Capital y Lara” y entonces la Feria empezó a ser reconocida en otros ámbitos de Venezuela.
2.- Para 1932, la programación revela que se trata de las “Ferias y Fiestas Patronales de San Felipe”, suscrita por los miembros de la Junta el día 22 de Abril de 1932 y enviada al Jefe Civil del Distrito para su conformidad. El Programa para la solemne celebración, abarcó los días del 30 de Abril al 03 de Mayo de ese año. Entre las actividades más resaltantes se inauguró el Estadio Deportivo “El Playón” con juego de basquetbol entre los clubs de Guama y Aroa; se concretó un programa especial religioso; retreta de gala en la Plaza Bolívar y otras retretas en la Plaza Junín, con iluminación especial y fuegos artificiales; amanecer con paseo de música y salva por las calles principales de la ciudad; riñas de gallos; picnic en los Baños de El Playón; toros coleados en la calle empedrada conocida como Piar (hoy 4ta. Avenida) para lo cual la Junta Directiva designó tanto a los Capitanes para los encierros de los toros a ser coleados, así como a los encargados de la instalación de las cercas en la calle Piar; hubo una función cinematográfica en el “Teatro Gómez” y un baile en el Centro Social Yaracuy. También se contempló el horario de cierre de los “establecimientos mercantiles”. (Ejemplar Periodístico Reencuentro. Año 1. Numero1 del 04.05.2007 que contiene el Programa de las Ferias y Fiestas Patronales de San Felipe en 1932).
3.- En el año 1935, se incorpora por primera vez la elección de la Reina de las Ferias y Fiestas Patronales como un atractivo a las festividades, Fue denominada “Miss Feria”. Julita Palencia, fue la primera Reina de las Fiestas de Mayo en 1935.
4. En los años 1939 y 1940, bajo el mandato del Dr. Luis Felipe López, también son consideradas las fiestas como “rumbosas” con un gran número de visitantes. Siguen marcando importancia los eventos de toros coleados en la Calle Piar con las respectivas cintas o lazos multicolores y flores para la premiación de los jinetes ganadores por parte de las jóvenes asistentes, los palcos adornados y riñas de gallos, eventos con invitaciones y participación de estados vecinos como Lara y Portuguesa.
En 1940 se realizó una exposición o muestra agrícola pecuaria “con animales domésticos”, en los espacios del parque Junín y del Club Social Yaracuy en la cancha de tenis ubicado en la 5ta avenida (hoy Libertador) con la calle 15. La reina fue la nirgüeña Yolanda Antich, según el Dr. Bortone en la entrevista citada y en el documento denominado “50 años de feria”.
Esta exposición agropecuaria contó con la organización de una Junta y además con apoyo o colaboración del Ejecutivo estadal y de un Comisionado especial, Juan Silva, además de los jefes civiles de diferentes distritos del estado para la recolección de muestras. Se ejecutaron actividades de movilización que contempló la elaboración de cajones para la protección de las muestras, alquiler de transporte y limpieza de los espacios. Hubo premiaciones en el marco de las exposiciones, el primer premio fue obtenido por Santiago Giménez, nativo de Urachiche, según lo expuesto por la periodista Páez (1996).
5.- Para 1942, bajo la administración del Dr. Gustavo Giménez Liscano, se realizó, con apoyo del Ministerio de Agricultura y Cría, una segunda exposición agropecuaria, igualmente con premiaciones a los mejores productores agrícolas y pecuarios, seleccionados por el jurado compuesto por Félix Palacios, Manuel Rodríguez, Bartolomé Salom, Hernani Becerra, Héctor Blanco Fombona, Roberto Elizondo. Las premiaciones consistieron en “arado de tracción animal, cultivadora de tracción animal y un equipo Walff para horticultura y 500 Kg. de arroz Fortuna”, según una cita reflejada en el trabajo de la periodista Páez (1.996).
6.- Entre los años 1944 al 1949 hay un vacío en la elección de la Reina y en las exposiciones, más no en la Feria y Fiesta al santo patrono San Felipe, es decir, en la programación religiosa.
7.- En 1949, siendo gobernador Héctor Blanco Fombona, se realizó una tercera exposición agropecuaria e industrial. La pecuaria fue montada en la Avenida 19 de Abril (hoy 2da avenida), con la construcción de corrales con bambúes, estantillos de madera y mecate, entre árbol y árbol. La muestra agrícola e industrial se efectuó en la Casona que fue de Don Severiano Jiménez. Según el Dr. Alfonso Bortone, él propuso la realización de esta exposición en reunión que fue convocada en el Palacio de Gobierno para la elección de la Junta de Ferias y Fiestas. El evento contó con todo el apoyo del gobierno nacional y regional a través del Ministerio de Agricultura y Cría, dirigido por Amenodoro Rangel Lamus, el Director de Economía Agrícola, Gonzalo Patrici y una comisión técnica enviada de la capital y por el Director de Agricultura de Yaracuy, Luis Infante Betancourt, momento en el cual se mostró el potencial que para entonces tenía Yaracuy en el área agrícola y pecuaria.
El equipo de organización y trabajo estuvo conformado por Rosendo Núñez, Jacinto Torres, Román Belisario, Mateo Troconis, Ruperto Abreu y Antonio Lecuna Baldó, Zaid Lecuna y Tomas Longobardi.
Para 1952, no se realizó la feria agrícola pecuaria por un brote de fiebre aftosa que atacó los rebaños vacunos de la región. Pero sí se eligió la reina de la Ferias y Fiestas: Belén Araujo.
Periodo 1953 a 1957, bajo la administración del Dr. Guillermo Cordido Rodríguez, ocurren varios hechos importantes con respecto a las festividades denominadas hasta ahora como Ferias y Fiestas de San Felipe, entre estos se destaca en 1953 a la llegada de Cordido Rodríguez, recuerda el Dr. Bortone que la exposición agropecuaria e industrial se realizó donde funcionó la Cárcel Modelo, en la Avenida Yaracuy, que luego fue convertido en el Internado “Ricardo Hernández Ortiz”. El presidente de esta Feria fue el reconocido coleador “El negro Avendaño”.
Se inauguró la manga de Coleo “Manuel Rodríguez Cárdenas”, en la Avenida 19 de Abril, construidas las talanqueras y palcos con madera de “Flor amarillo, vera y danta”, con una medida de 300 metros de largo y 10 de ancho en terrenos que fueron de la Compañía de Ferrocarril Bolívar y luego pasaron a ser municipales, señala la periodista Páez en su investigación entregada al Centro de Historia de Yaracuy. Cabe hacer mención que en la “Historia de los toros coleados en Venezuela” (página web http://www.talabarteriajrranch.com/index.php/casco-deportivos/61-general/461-historia-de-los-toros-coleados-de-venezuela) expresa: “Los entendidos recuerdan, como punto de partida, aquel extraordinario paso de la asociación inicial fundada en San Felipe, estado Yaracuy, en 1941”, es decir, en nuestro estado se fundó la primera asociación de coleo.
En la página web http://www.lomejordelcoleo.com.ve/w/?p=214 en un artículo denominado “Aquiles Fernández Leyenda del Coleo”, refiere una anécdota con respecto a la inauguración de una manga de coleo en San Felipe, lo siguiente y que se puede presumir se refiere a la manga “Manuel Rodríguez Cárdenas”: “Con el Dr. Infante, Aquiles cuenta que en una inauguración de la manga de San Felipe, el negro Avendaño era el jefe en Yaracuy y salió a buscar el Gobernador para inaugurar la manga. Pero como se dilataba mucho el Dr. Infante en vista de lo tarde mandó a soltar y colear el ganado. Cuando llegó el Gobernador y el Negro, ya los toros se estaban terminando y el negro pasó la pena con el Gobernador. Al otro día el Dr. Infante le bautizaba un hijo al negro Avendaño, pero antes de entrar a la iglesia el Negro le dijo a Simón: “Si no quieres ser compadre mío, nos tenemos que dar unos carajazos por lo de ayer”. De inmediato fueron a la iglesia procedieron y se arreglaron entonces el Negro le dijo ahora sí es mi compadre y se procedió con el bautizo de rigor. Hombres de otra época.
En 1954, seis candidatas compitieron ese año por el reinado, resultando electa -tras los escrutinios realizados en la Radio Yaracuy- Toñita Azuaje Álvarez de Lugo; “Toñita I”, de 19 años, fue coronada por el Gobernador Cordido Rodríguez, en el atrio del Palacio de Gobierno. Tanto en la Plaza Bolívar y en las calles adyacentes se agolpó mucha gente para celebrar los actos. Entre las actividades contempladas en la programación se señalan cinco bailes importantes: uno en un hotel que se inauguraba, y tres en el Country Club y uno en la hacienda “Jobito”. Dos de éstos fueron campestres ofrecidos por Guillermo Cordido y su esposa Doña Esther Valery y por Toñita I. La orquesta musical que se anotó los triunfos nuevamente fue la de Pedro J. Belisario. En los barrios de la capital se efectuaron bailes populares; hubo terneras, piñatas, palos encebados, carreras en burro y saco para diversión del pueblo.
Ya para 1955, se produjo un cambio en la denominación y objetivos de las Ferias. Por resolución del Gobernador de fecha 1° de Mayo, atendiendo a las políticas de fomento a la agricultura y cría del país, establecidas en el nuevo Ideal Nacional del Gobierno de Marcos Pérez Jiménez, se decreta, en el artículo 1° “Verifíquese el 1° de Mayo de cada año en la capital del estado, una Exposición Agro-pecuaria e Industrial, de carácter regional”. Su organización y coordinación estaría a cargo de una junta de carácter ad-honoren y permanente, conformada por Jacinto Torres, (Presidente), Julio Matheus Márquez, Nicolás Daza Rocha, J.M. Manzo Núñez y el médico regional. La feria se efectuó en el Parque Junín por no haber local apropiado.
De modo que desde 1929 hasta 1996 hubo Ferias y Fiestas al Santo Patrono (Ferias de Mayo), Reinas de Fiestas y Ferias de Mayo y Exposiciones Agropecuarias e Industriales.
En el trabajo citado del año 1996, de la periodista Páez (pág. 12), expone lo siguiente: “De allí que tengamos XLVIII Reinas de Ferias y Fiestas de Mayo (1935-1996), LXII Exposición Agropecuaria e Industrial (1955-1996) LXXXVI Fiestas y Ferias de Mayo (1910-1996), aunque la elección de la reina estuvo interrumpida y la exposición también, entre ellas existe una gran diferencia, la segunda se hizo oficial mediante Decreto del Ejecutivo, la elección de la reina no. Y tal como su nombre lo indica al mezclar fiesta y feria, la fiesta al santo patrón tuvo continuidad en las Ferias”.
En 1956 se creó el Parque Exposición Severiano Giménez”, por decreto dictado por el Dr. Cordido, el 26 de abril de 1956, cuyo artículo 1° reza “Procédase la construcción en esta ciudad de un Parque destinado a exposiciones agropecuarias e industriales…” y el artículo 2° dice “Denomínese dicha obra “Parque de exposición Severiano Giménez…”, como un reconocimiento a los méritos de hombre de trabajo y ciudadano de este “hijo del Yaracuy”. En noticia del Diario el Yaracuyano del 25 de marzo de 1956 aparece reflejado: “Se construye Parque permanente para Exposiciones”. Cabe mencionar que las especificaciones y diseño del Parque pueden ser revisadas en el documento de la periodista Páez entregado como colaboración el Centro de Historia del estado Yaracuy. pág. 4.).
Tres reinas engalanan las Ferias y Fiestas Patronales de San Felipe de 1956 (según la programación del 21 de abril de 1956): Egleé Leal, Melba Olimpia Ríos y Gisela Pérez Pérez. Las fiestas cívicas parten desde el día 27 de abril y las festividades religiosas desde el 28 de abril culminando ambas el 03 de Mayo de 1956. Entre los eventos y actividades más resaltantes contenidas en la programación se tienen repiques de campanas, misas, procesión del Santo y de la Santa Cruz desde la Iglesia Matriz hasta la Cruz de Valle Hondo; fuegos artificiales, desfile de automóviles, motocicletas, bicicletas, por las principales avenidas y calles de la ciudad (se insta a los propietarios de vehículos a prestar su concurso para que luzca mejor el acto); también hay cabalgatas con trajes típicos, actos en el atrio de la Casa del Maestro donde serían Coronadas las Reinas por el Gobernador, participación de la Banda del Estado en muchos actos con paseos musicales por las calles y avenidas de la ciudad; carreras ciclísticas, riñas de gallos en la Gallera Municipal “Jirajara”; inauguración del parque de exposiciones Severiano Giménez con presencia de representantes de instituciones nacionales y elementos representativos de la agricultura y cría regionales; bailes o fiestas típicas bailables con la orquesta de Pedro J. Belisario en su mayoría, en los locales: Centro Social de Empleados Yurubí, Hotel Valle Verde y en el San Felipe Country Club; carreras de antorchas, retretas populares y de gala en las Plazas Bolívar y Miranda; desfile de las reinas y sus cortes de honor en un lujoso automóvil convertible, toros coleados, carreras de bicicletas y velocípedos, encuentros deportivos de béisbol, maratones, bolas criollas, natación, carreras de caballos y de burros, entre otras actividades.

 

 

Armando Arteaga es el trovador de Yaracuy

Don Armando Arteaga no es vanidoso aunque tiene en su haber centenares de piezas musicales de su autoría, todas de una calidez sin igual.
Raúl Freytez / (Foto: Magaly Martínez)
Una serenata surge del amor y con unas guitarras se refrenda. Hombre y luna, dama y nocturno, voces y una palabra. Silencio que suena el amor en los arpegios de su guitarra. Es Armando Arteaga, el trovador de siempre convertido en leyenda del diapasón de seis cuerdas. La noche es acústica a la influencia de los enamorados en la resonancia de una guitarra.
Recia ha sido su vida desde que surgió del vientre de Campo Elías, de brisa fresca de montaña pleno de recuerdos en sus calles angostas. Allí nació pero desde muy joven se paseó por Urachiche, Bruzual y San Felipe, hasta que conoció a Mireya Colmenárez, igual que su guitarra, su eterna enamorada, con la que procreó cinco hijos quienes lo hicieron abuelo y bisabuelo. A Campo Elías le dedicó una canción: “El Aceituno”, que dedicó al parque que lleva su mismo nombre en Campo Elías.
Don Armando Arteaga posee un repertorio dorado de piezas musicales hermosas (Foto Magaly Martínez)
Don Armando Arteaga posee un repertorio dorado de piezas musicales hermosas (Foto Magaly Martínez)
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Mandingo

Muchas veces dejamos entre renglones el conflicto que implicó para los negros resistirse viviendo, o más precisamente, “sobreviviendo” descorazonados, aterrados, infectados, lastimados, ansiosos, castigados, hambrientos y agotados, por lo que finalmente todas esas angustias encendieron un polvorín de pasiones con la potencia de un estampido extraordinario, tal como sucedió una tarde clarita, con el sol bien alto, dejando ver el drama de un encuentro con la muerte.

Raúl Freytez

Estos cobertizos cada día apestan más, rumiaba don Romero, el malvado capataz de la hacienda El Palmar, solazándose en las volutas de humo de su tabaco, tan apestoso como los establos negreros. Fernando Romero era un zambo malencarado, transformado en capataz o favorito del patrón para reprimir a su raza de origen, que aborrecía, mentado como “capanga” por los negros.

Es sabido que tanto los españoles como los portugueses pretendieron ocupar a los aborígenes como esclavos, pero los indígenas no lograron resistir los rigores de la esclavitud, razón por la cual fueron aliviados de ese suplicio, dando lugar al cruel e inhumano comercio de esclavos negros, por lo que El Palmar, uno de los fundos más exitosos del lugar, estaba poblado por más de un centenar de negros adiestrados para las tareas del campo, más allá de más lejos, cerca de Variquisimeto. Sigue leyendo

BASES CONCURSO DE LA BANDERA DEL MUNICIPIO SAN FELIPE

El presente documento tiene como finalidad normar la planificación, organización, ejecución y evaluación del CONCURSO DE COMPOSICIÓN DE LA BANDERA DEL MUNICIPIO SAN FELIPE.

Presentamos este proyecto relacionado a las bases para la escogencia de la Bandera del municipio San Felipe, en vista de que por muchos años se ha soslayado este hecho de trascendental importancia, toda vez que la creación de una bandera que nos represente, obedece a la necesidad de tener un símbolo que sintetice la historia, geografía, tenacidad, cultura e idiosincrasia de esta jurisdicción, lo cual fortalecería el sentido de identidad y pertenencia que debe prevalecer en el alma del colectivo, enmarcado en el ámbito histórico, educativo, social y cultural, acorde con su maravillosa tradición plena de valores de identidad, justipreciando las riquezas culturales, naturales y arqueológicas que la diferencian de otras localidades de nuestra región,símbolo de la autoafirmación de resistencia de una comunidad forjada al valor de la perseverancia para otorgarnos nuestra condición de pueblo libre y soberano.

CAPÍTULO I: DE LOS OBJETIVOS

Art. 1º.- Estimular el sentimiento de identidad y pertenencia, creatividad y expresión artística, a través de la creación de la Bandera del municipio San Felipe, como símbolo de unidad, expresión de soberanía y emblema de consonancia territorial, al tiempo de revalorar las diversas manifestaciones propias de nuestra jurisdicción que mostraremos -junto a la Bandera de Venezuela y del estado Yaracuy- atendiendo las exigencias protocolares en todas y cada una de las actividades oficiales a realizarse, con orgullo, respeto y dignidad.

CAPÍTULO II: DE LOS PARTICIPANTES

Art. 2º.- Podrán participar de manera libre los ciudadanos y ciudadanas del municipio San Felipe, practicantes o no de las diversas corrientes artísticas: historiadores, cronistas, educadores, así como pintores y diseñadores gráficos profesionales o aficionados, radicados en nuestra jurisdicción.

CAPÍTULO III: DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

Art. 3º.- El concurso de composición de la Bandera del municipio San Felipe, es un evento que convoca la participación de artistas, pintores y diseñadores gráficos, a fin de que presenten una propuesta que determine los colores y símbolos de la Bandera para que a través de los años sea considerada como emblema de identificación oficial en las ceremonias del ámbito de San Felipe y sus parroquias.

Art. 4º.- La Dirección del Cronista Oficial de San Felipe y la Dirección de Cultura de la Alcaldía sanfelipeña, se encargarán de proyectar, organizar, convocar, coordinar y evaluar el fiel cumplimiento de la realización del presente concurso, bajo la coordinación general del Alcalde y asesoría permanente del Concejo municipal de San Felipe, para lo cual se escogerá un jurado calificador con personalidades de reconocida trayectoria en el ámbito cultural jurisdiccional.

Art. 5º.- El diseño debe ser sencillo, de fácil lectura visual, que garantice la óptima reproducción al momento de su aplicación gráfica (ampliación o reducción). Las propuestas deberán entregarse en sobre manila cerrado y remitido con un pseudónimo en el exterior de la cubierta así como también en el trabajo a presentar, además de formato digital dentro del sobre. En el interior incorporarán el diseño con la descripción de la simbología del color o colores a recurrir, en cartulina opalina tamaño A4, así como del diseño formulado; es decir, la fundamentación del por qué de cada elemento. Entregarán también un sobre blanco con el pseudónimo en el exterior, que contendrá una hoja con los datos personales del participante (nombre completo, número de Cédula de Identidad y fotocopia de la misma, así como su pseudónimo, dirección de domicilio, número de teléfono fijo o móvil, correo electrónico y síntesis curricular).El rectángulo se ha impuesto como la forma más usada en banderas, por lo tanto se sugiere que las proporciones del alto y ancho sean entre 1 por 1,5 y 1 por 2, o la simetría correspondiente al rectángulo que permita la producción de amplias dimensiones.

Los sobres serán mantenidos en custodia por el Cronista y Dirección de Cultura de la Alcaldía de San Felipe, hasta el momento en que sea escogido el jurado calificador, quienes serán los encargados de la apertura correspondiente.

CAPÍTULO IV: DE LAS FECHAS DE INSCRIPCIÓN Y RECEPCIÓN DE LOS TRABAJOS

Art. 6º.- El concurso iniciará el viernes 07 de marzo, y la recepción de las propuestas se registrará hasta el viernes 04 de abril de 2014, sin prórroga.

Art. 7º.- Las propuestas se recibirán en la Dirección de Cultura de la Alcaldía del Municipio San Felipe, de lunes a viernes, en horario de oficina.

CAPÍTULO V: DE LOS CRITERIOS DE CALIFICACIÓN

Art. 8º.- Para el criterio de calificación el jurado observará los siguientes aspectos: valores de identidad, pertenencia, creatividad y originalidad; simbología; contenido histórico, diseño, combinación y expresividad del color y/o colores, con valoración del 1 al 10.

CAPÍTULO VI: DEL JURADO CALIFICADOR

Art. 9º.- El jurado calificador estará constituido por la magister Flor Alvarado, docente de la carrera Diseño Integral de la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY); del periodista y cronista William Ojeda García, investigador de la historia de San Felipe; de Adriana Cardozo, Directora del Centro de Historia del estado Yaracuy; del Prof. Sergio Rivero, Director de la Escuela de Artes Plásticas Carmelo Fernandez; del Lcdo. Luis Gallardo, Patrimonio, Educación, Turismo  e Historia local y del Lcdo. José Naranjo, Autoridad única para la Cultura en el Estado Yaracuy, de quienes surgirá el o la presidente.

Art. 10º.- Los sobres se abrirán uno por uno el martes 08 de abril de 2014, en las instalaciones del salón de sesiones de la Alcaldía de San Felipe, para que sean objeto del estudio y las consideraciones pertinentes por parte del jurado calificador, quienes deliberarán para decidir el ganador del concurso, momento en el cual se levantará el acta respectiva en presencia de un notario público, señalando el veredicto inapelable. Cualquier situación no prevista en las Bases, será resuelta únicamente por el jurado.

CAPÍTULO VII: DE LA PUBLICACIÓN DE LOS RESULTADOS

Art. 11º.- El jurado entregará a la comisión organizadora el acta debidamente firmada declarando al ganador absoluto, a quien se le comunicará la decisión por escrito. El resultado que informe el jurado calificador será publicado en los medios de comunicación regional, así como en la página Bitácora del Cronista Oficial de San Felipe.

Art. 12º.- La Alcaldía del municipio San Felipe, tendrá todos los derechos legales sobre la propuesta ganadora de la Bandera, en el entendido de que los proyectos no seleccionados pasarán a formar parte del acervo cultural municipal con el agradecimiento del pueblo, y resguardados en el Centro de Historia del estado Yaracuy con copia en el archivo del Cronista de San Felipe, mientras que la obra ganadora se convertirá en símbolo oficial del Gobierno Municipal de San Felipe, previa emisión de la norma correspondiente y será considerada patrimonio regional perpetuo para orgullo, honor y gloria de los sanfelipeños.

Art. 13º.- Los autores aceptan conocer el contenido y alcance de estas Bases y Condiciones en toda su extensión y por tanto, también aceptan como última cláusula que la bandera elegida formará parte del patrimonio del Municipio San Felipe y por tal motivo renuncian a cualquier reclamo jurídico de derechos de autoría y propiedad intelectual.

CAPÍTULO VIII: DE LA PREMIACIÓN

Art. 14º.- El ganador o ganadora del concurso, se hará acreedor o acreedora de un Diploma y premio en metálico de Bs. 20.000,oo.

Art. 15º.- El Premio se entregará en Acto Oficial el 1ero de mayo de 2014 en el Parque Histórico Arqueológico San Felipe El Fuerte, día en el cual se izará por primera vez la Bandera Oficial del municipio San Felipe, para conmemorar los 283 años de cuando el primer Cabildo de la ciudad colonial ejerció su autonomía plena al cambiar el título de Ciudad El Cerrito de Cocorote sancionado en Real Cédula del rey Felipe V, el 6 de noviembre de 1729, por el de Ciudad de San Felipe El Fuerte, el 1ero de Mayo de 1731.

A tal efecto, estarán presentes, además del pueblo soberano de San Felipe y sus parroquias, el jurado calificador, así como el Gobernador del estado Yaracuy, los legisladores del Consejo Legislativo regional, el Alcalde del Municipio San Felipe, el Presidente del Concejo Municipal y concejales; el Cronista de San Felipe y la Directora de Cultura de la Alcaldía capitalina.

 

En San Felipe, a los 26 días del mes de febrero de 2014

Cúmplase:

Ing. Álex Sánchez

Alcalde Bolivariano del Municipio San Felipe

 

 

     Lcdo. Raúl Freytez                                                    Lcda. Yulexy de Naranjo

  Cronista Oficial de San Felipe                                          Directora de Cultura

 

 

Plantean proyecto de ley ante la Asamblea Nacional para proteger a los cronistas

El proyecto de ley contempla además, la remuneración de los cronistas por su trabajo, su identificación como historiadores e investigadores, y la asignación de un presupuesto acorde para instalar oficinas y mobiliarios en cada municipio, con apoyo de los organismos públicos municipales para desarrollar sus investigaciones.

Jorge Hernández / Foto: Cruz Sojo

El cronista municipal de la Gran Caracas “dejará de ser aquel viejito que echa cuentos en las plazas”. Ellos se convertirán en funcionarios públicos dedicados al rescate de la memoria histórica de cada municipio cuando se discuta y apruebe un proyecto de ley que armó la Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela (Ancov), explica su presidente Alberto Pérez Larrarte.

El fin de semana cronistas de la Gran Caracas, y otros estados, discutieron el “Proyecto de Ley del Cronista Municipal” en La Guaira, acompañados por el miembro de la Comisión de Legislación de la Asamblea Nacional, diputado Walter Márquez. Sigue leyendo

Programan Convención Nacional de Cronistas en Yaracuy

La directiva de la Asociación de Cronistas Oficiales de Venezuela (ANCOV), designó al Gobernador Julio León, presidente de la Comisión organizadora del regio evento a nivel nacional e internacional.

Foto: Magaly Martínez

Los directivos de la Asociación de Cronistas Oficiales de Venezuela (ANCOV), sostuvieron una reunión con los representantes del Instituto del Cultura (ICEY), la Corporación Yaracuyana de Turismo (Coryatur), así como de la Alcaldía y Concejo municipal de San Felipe, entre otras instituciones de la región, para afinar los detalles pertinentes a la programación de la Cuadragésima segunda Convención Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela, a efectuarse del 18 al 21 de julio del presente año.

La jornada se realizó en el ICEY, con la presencia de los concejales Gabriel Gutiérrez y Elías Montaño, representantes de la Comisión de Cultura del Concejo municipal de San Felipe y de Juan Carlos Martínez, del Ministerio del poder popular para la Cultura, reunión en la que el presidente de la ANCOV, José Alberto Pérez Larrarte, indicó que aspiran congregar a más de 170 guardianes de la memoria histórica de Venezuela así como de Latinoamérica, el Caribe y Europa, e invitados especiales, lo que transforma el evento en una jornada de representación internacional, ideal para resaltar los valores de identidad, cultura, tradiciones e historia del estado Yaracuy, y específicamente del municipio San Felipe, sede del evento corporativo, organizado por el equipo de la Dirección del Cronista Oficial de San Felipe, con el respaldo del Gobierno regional y municipal. Sigue leyendo