La Avenida Yaracuy de San Felipe

Es sublime caminar a la sombra de sus árboles de Redoma a Redoma

Antonio Rivero Bustillo

Sigo a la infancia por las angostas calles de San Felipe. Subiendo por la Avenida La Patria voy tarareando “Morir es nacer”, la más hermosa creación musical yaracuyana. Frente al Liceo Arístides Rojas veo las instantáneas del recuerdo. Muy de mañana salía de la casa y bajaba caminando por el Callejón La Mosca hacia el Liceo, los juegos de fútbol sala en el gimnasio cubierto, los ensayos de teatro para el Festival Larista y las lecturas de la novela “Robinson Crusoe” de Daniel Defoe. Al final de La Patria llego a la Plaza Manuel Rodríguez Cárdenas y, de allí, paso a la Plaza Rafael Andrade. En estos lugares se conjugan la sensibilidad por el pueblo pequeño y la grandeza del insigne compositor sanfelipeño.

La Avenida Yaracuy

La Avenida Yaracuy, majestuosa con sus maporas distintivas (Foto: Magaly Martínez)

Desde la redoma donde está la letra del hermoso vals, “Morir es Nacer”, se exhibe la majestuosa Avenida Yaracuy engalanando a la ciudad hasta la Redoma del Indio esculpido por Alejandro Colina, ubicada al norte de San Felipe. Es la Avenida más atractiva de Yaracuy. Es sublime caminar a la sombra de sus árboles de Redoma a Redoma. En “La Memoria del General Galavís” está grabada la grandiosa Avenida. Cuenta Nicolás Perazzo, que en el gobierno de Félix Galavís, se desarrollaron nuevos contornos urbanísticos. Además de arreglar las viejas calles de San Felipe, se trazó “una Avenida, amplia y arbolada, que con el tiempo llegaría a ser la más hermosa de la ciudad: La avenida Yaracuy”.

La arbolada Avenida es la más bella entrada al norte de San Felipe. Los barrios ubicados al margen de la Yaracuy se deleitan con las fachadas de las casas, el colorido de los árboles y el aire fresco que baja de las montañas. Subiendo por la margen derecha, en sentido sur norte, se comunica primeramente con el barrio Caja de Agua a través de la Avenida 16 y las Calles 12 y 13. Este importante barrio del casco central de San Felipe debe su nombre a las cajas instaladas hace varios años en ese lugar para surtir de agua a la comunidad. Antes de llegar a la Calle El Casabe, frente a la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas Carmelo Fernández y el Conservatorio de Música Blanca Estrella de Méscoli, están los almendrones que rememoran mi infancia.

Aunque actualmente la Avenida se inicia en la Redoma “Morir es Nacer”, es a la altura de la Calle 12, frente al Centro de Acción Social por la Música, que la Yaracuy erguida luce las grandiosas maporas, es perfectamente rectilínea y expresa las mismas características ornamentales hasta la Redoma del Indio donde se enlazan la Avenida Los Baños que conduce al parque Nacional Yurubí, la Calle Principal El Higuito, la entrada a Colinas de Yurubí y la Avenida José Rafael Villareal con dirección al Hospital central Dr. Plácido Daniel Rodríguez Rivero en el trabajo “Las Calles y Boca Calles del San Felipe de Antaño”, publicado  en la Edición Especial de la Revista “Luciérnaga” Nº 39 en 1967, Pablo Mendoza Reyes señaló que “de la 13 hacia la Serranía de Aroa, eran terrenos enmontados y desplomados que conducían a La Mosca, La Esperanza, El Casabe, existiendo por allí, en cierto sector, el denominado Zanjón de Burgos y donde hoy -1967- empieza la Avenida hacia el Indio”.

Más arriba está una moderna urbanización distinguida por sus veredas, escaleras y casa con paredes de concreto armado. Su glorioso nombre hace honor a la granja sobre la que fue levantada, La Ascensión, que colindaba por el lado oeste con la Avenida Yaracuy y tenía su principal entrada en la actual Calle Padre Sánchez.

Uno de los barrios más antiguos de San Felipe, La Mosca, hacia arriba, la Avenida Yaracuy da un agradable perfil a este noble lugar que habito y me habita desde la infancia. En la Calle Country Club jugaba chapita, pelotica e’ goma y futbolito con los vecinos. También íbamos a buscar mangos en el Country: terreno enmontado donde estaba el famoso Club de San Felipe en los tiempos de mis abuelos. Al este de La Mosca, en El Ciepito, están las casitas de auyama, ubicadas en la Avenida Las Américas que se inicia en la Avenida Yaracuy y termina en la Avenida La Fuente.

La Avenida Yaracuy fue hecha con todas las condiciones de una avenida decente. Es atravesada por la Avenida Cedeño, se comunica directamente con la Avenida Alberto Ravell y la Avenida Paulo Emilio Ávila; tiene dos canales, amplias islas con aceras, bellos árboles y en otros tiempos la adornaban las moreras florecientes a los pies de las esbeltas maporas. Aquí crece la gigante palmera de Yaracuy. La hilera de chaguaramos a lo largo de la Avenida es una hermosa exhibición natural. Cuando las maporas extienden sus alas, cual águila en el firmamento, se combina el verdor yaracuyano y el azul del cielo sanfelipeño.

Llegó la tarde. Desde El Chimborazo viene cantando la brisa. De La Mosca a Los Higuitos se oye su canto, aplauden las maporas y la gente sale a caminar por la Avenida. Caminando, paso a paso, va un niño contando los chaguaramos. Pienso a San Felipe sentado frente a la Redoma del Indio y un torrencial aguacero cae sobre la tarde. Llovía. Grandes gotas caían hasta que apareció un arcoíris sobre lo más alto de San Felipe. Ese arcoíris también es sanfelipeño como nosotros. San Felipe es un hermoso paisaje pintado en el corazón del pueblo.

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